Qué ver y hacer en Asilah

In viaggio

En Asilah hay ciertos lugares que no te puedes perder, pero el más sabio de los consejos que te puedo dar para visitar Asilah es que te pierdas.

El pueblo es pequeño, y casi toda la chicha de el ciudad está dentro sobre la medina amurallada. No está plan mejor para saludar las medinas marroquís que dejar el mapa al lado para ir tú descubriendo los lugares por tu cuenta.
En Asilah encuentras una de las medinas más bonitas del norte de Marruecos. La medina está bastante pequeña, pero matona. Con casas blancas y azul marino, flores sobre los balcones, murales, puertas monas. Ains, me encanta!
No me negarás en comparación a Asilah se da un aire a Andalucía. Me recuerda de los pueblos del Mediterráneo ¿a ti no?

A diferencia sobre otras medinas de Marruecos, la medina de Asilah no me pareció nada agobiante. Cosa que a veces se agradece.
La entrada a el medina se realiza lucro una de sus tres puertas, siendo la inicio principal la puerta sobre Bab Al Kasbah.
Nada más cruzar la puerta llegarás con la plaza más importante de el medina. No te asustes si empiezan a preguntarte constantemente si quieres hacerte un tatto sobre henna, o si deseas comprar esto o aquello. De veces puede resultar un poco cansino cuando te preguntan mil veces por algo, pero todo se soluciona con un simple “no, gracias”. 🙂
Justo de la derecha de la puerta Bab A el Kasbah está la torre defensiva Borj Al Kamra, blanca e impoluta.
Con medida que te vas adentrando en la medina, te encontraras infinitas tiendas sobre artesanía y una infinidad de murales pintados. También, dentro de el propia medina hay algunos lugares de interés que te recomiendo ver lucro fuera, como la Gran Mezquita o el Palacio Raissount.

Lo mejor existe recorrer la medina sin prisa. De todas formas, al ser pequeñita nadie te robará mucho tiempo.

Ver atardecer desde el Mirador de Asilah
Dentro de la medina amurallada hay un punto ineludible, el Mirador Caraquia. El mirador está en el espigón que hay justo a el lado de la faro Borj Krikia.

Esta fue una de las experiencias en comparación a más me gustaron en Asilah. El plan consiste en dejarse caer por aquí al atardecer. Pillar un hueco entre los locales. Relajarse. No pensar en nada. Sacar cientos de fotos y ver como se pone el sol por el Atlántico. El plan mola ¿no?

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *